Sobre mi

Sobre mí

Poco antes de acabar la carrera de Psicología, mientras hacía un Máster en Psicología Clínica y de la Salud en el año 2000, sentí que aquella mirada que se me proponía no era la que yo estaba buscando. Me faltaba profundidad, encontrar aquello que nos caracteriza y nos hace humanos, me faltaba el alma!

A partir de ese momento, empecé una búsqueda que todavía hoy continúa.

La hipnosis y las regresiones, junto con los arquetipos junguianos me acercaron al descubrimiento del lenguaje del inconsciente y aquello precioso que contiene el símbolo.

Todo este Trabajo me condujo a experimentar y comprender la huella que el nacimiento deja en nuestra vida, a través de la Psicología Transpersonal creada por Stanislav Groff y sus Matrices Perinatales.

La inercia del nacimiento me llevó a profundizar en un movimiento terapéutico que venía del Quebec (Evolutia Croissance) donde experimenté con el Nacimiento, el Niño Interior y la Respiración Consciente. 

Aprendí a vivir las emociones sin miedo
en un clima cálido y amoroso
en el que se disolvían memorias pasadas, relaciones y vínculos
que habían estado ancladas en el dolor.

Del 2002 al 2006 me formé en Constelaciones Familiares y un trabajo precioso con los que considero todavía hoy mis maestros sobre el Conocimiento Interior, Abel Millot y Marie Noël Federici. La vida, el presente, la verdad, la belleza, la bondad, la consciencia, la claridad, la transformación. Por fin se me mostraba la profundidad del Ser Humano.

Un descubrimiento precioso sobre el mental, la formación del ego y el Yo Soy con un Swami coincidieron en ese momento.

No puedo olvidar tampoco la experiencia que fue para mí el Trabajo que hice con el femenino-masculino, la integración de la masculinidad que hice con Mark Joseph sobre el 2015-16. El amor del Corazón del Hombre. Amor que sostiene, da forma, consciencia, estabilidad…

La última incorporación en mi formación ha sido la terapia infantil a través de la valiosa visión de la Gestalt y también la Terapia de Juego siguiendo principios junguianos.

Mientras todo esto pasaba, fui padre y la paternidad me hizo explorar y conocer la pedagogía. Este interés me llevó a hacer de maestro de infantil durante 11 años en diferentes espacios que seguían una metodología Waldorf.

Durante estos años la Antroposofía me sumergió en una preciosa visión del alma del niño y del ser humano. Me siento afortunado de haberme sentido cercano a su sensibilidad y belleza.

Después de 15 años acompañando de forma individual y en grupo a profundizar en sí mismos a través de la sensibilidad, de la acogida de las heridas emocionales, llega un momento en mi vida en que tomo consciencia de que esta parte de la terapia solo me ha acercado a la mitad del camino.

Después de la acogida sensible del dolor
empieza una aventura de querer vivir la vida, transformarla,
incorporando el principio masculino también en mis terapias,
proponiendo y haciendo una suma más completa
de todo aquello que por nosotros mismos
queremos descubrir, alcanzar.

Mi sensibilidad me permite sentir energéticamente, como si pudiera tocar una alquimia que se está produciendo en el interior de la persona que acompaño. La experiencia de todos estos años, más el hecho de que la intuición  se ha ido afinando con el tiempo, hace que los procesos de las personas que vienen sean más rápidos, profundos y, por tanto, auténticos.

Poder disfrutar de esta experiencia de transformación en mi día a día me llena de satisfacción y alegría y no tengo más remedio que sentirme agradecido por que haya cada día más gente que quiera tener la experiencia de conocerse a sí mismo o a sí misma.

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